AGAPORNIS

El agapornis es una especie de ave proveniente de la zona de África tropica y que ha cautivado a todo amante de los animales con sus hermosos colores y carismático comportamiento. Es una de las aves más sociables y tratables, y aun así, no requiere de muchos cuidados.

Si quieres saber más sobre el Agapornis porque estás interesado en adoptar uno o simplemente tienes curiosidad en conocer su origen, comportamiento y características, te vamos a mostrar a continuación toda la información sobre ellos.

Taxonomía del agapornis
Dominio:Eukaryota
Reino:Animalia
Filo:Chordata
Subfilo:Vertebrata
Clase:Aves
Orden:Psittaciformes
Superfamilia:Psottacoidea
Familia:Psittaculidae
SubfamiliaAgapornithinae
Género:Agapornis
Nombre común:Agapornis
Nombre en inglés:Lovebird
Peso:30 a 60 g
Tamaño:13 a 16 cm
Origen:Zona tropical de África
Esperanza de vida:10 a 20 años

Origen y características del agapornis

El nombre científico del agapornis es agapornis roseicollis y forma parte de un grupo de aves originaria de África. A estas aves se las conoce vulgarmente con el nombre de “las inseparables” debido al tiempo que pasan juntos el macho y la hembra. Son aves de mucho contacto entre sí, acurrucándose o arreglándose las plumas mutuamente, son animales que demuestran mucho afecto.

Ahondando en la etimología de su nombre, este surge de la palabra griega ágape, cuyo significado en castellano es amor, de la misma manera, ornis significa ave.

Son loros que tienen un tamaño pequeño y una fisiología muy particular y destacada entre las aves. Hay 9 especies de agapornis y su tamaño se comprende entre los 13 y los 16 cm.

Su plumaje es bastante atractivo y agradable a la vista dado que está basado en colores muy llamativos y muy bien combinados, además, posee una cola corta que también le hace destacar.

¿Cómo son los agapornis?

  • Clase: ave
  • Reproducción: ovípara
  • Alimentación: hervívora
  • Longitud: entre 13 y 16 centímetros
  • Peso: entre 30 y 60 gramos
  • Esperanza de vida: entre 10 y 20 años
  • Etapa adulta: 12 meses
  • Crías por puesta: 4 a 6 huevos
  • Periodo de incubación: 24 días
  • Carácter: sociable, dependiente

Esperanza de vida del agapornis

La esperanza de vida del agapornis no varía en función de su especia y suelen viver casi el mismo tiempo. Es una de las aves con mayor longevidad y pueden vivir más de lo estipulado si se les da buenos cuidados y sobre todo, cariño.

El promedio de vida del agapornis es de 12 años, no obstante, si se le da buenos cuidados y todas sus necesidades son atendidas, puede llegar a vivir 15 años de edad o incluso 20.

La mayoría de los agapornis viven más del tiempo estipulado porque los cuidados que requieren son muy pocos. Este ave solo necesita de unos 20 a 30 minutos de atención al día.

Comportamiento del agapornis

Por norma general los agapornis suelen ser muy confiables con los seres humanos, aunque bastante más con otras aves y con los de su propia especia. Es raro que un agapornis se ponga en una situación violenta o que llegue a atacarte, a no ser que se encuentra en una situación en la que se sientan amenazados. A continuación te dejamos una serie de puestas para que puedas conocer cual es el estado de ánimo de los agapornis.

  • Cuando el agapornis está muy activo, volando por toda su jaula y cantando sin parar, significa que está alegre. Estará bastante inquieto por su estado de felicidad y se pondrá a observar todo lo que sucede a su alrededor.
  • El agapornis tiene momentos de relajación y estos se distinguen porque se posa en su percha, con la cabeza hacia atrás, demostrando que está totalmente tranquilo. También es común verle en este estado con las patas estiradas.
  • El agapornis es un animal muy activo, así que resultará bastante extraño si lo encuentras sin hacer nada, sin acercarse a la jaula para socializar con los humanos y sin moverse. Es aquí cuando el agapornis está triste. Acércate para atenderle porque es probable que se sienta solo, lo mejor será sacarle por un momento de su jaula.
  • Lo que más caracteriza al agapornis es lo afectuoso que es, por lo que se le considera un ave muy sociable. De hecho, es común ver que se acerca a otras aves para compartir su comida.
  • Es muy raro ver a un agapornis en estado agresivo. No obstante, en el caso de que esto suceda, empezará a agitar sus alas y a emitir sonidos constantes, también empezará a dar picotazos para atacar y dar arazaños fuertes con las patas. Esto puede ocurrir cuando el agapornis piensa que sus crías se encuentran en peligro.

Alimentación del agapornis

El agapornis necesita tener una dieta balanceada debido a que suelen tener tendencia a engordar si no sale de su jaula para estirar las alas. Por este motivo, su alimentación debe estar compuesta por una dieta equilibrada.

Por norma general, deben de comer una mezcla que se compone de distintos tipos de semillas. Se debe de evitar que en la mezcla hayas grasas y pipas que puedan hacerle engordar. En los supermercados o tiendas de animales podrás encontrar envases con la mixtura ideal, que está compuesta de:

  • 40% de alpiste
  • 12% de mijo amarillo
  • 12% de mijo blanco
  • 8% de cártamo
  • 6% de cañamón
  • 6% de mijo rojo
  • 6% de linaza
  • 4% de trigo sarraceno
  • 4% de negrillo
  • 2% de avena pelada

El agapornis no solo debe de alimentarse de semillas para que tenga un buen crecimiento, si no que debe de ingerir también otros alimentos para que tenga un pleno desarrollo. Lo ideal es darle un pienso que está desarrollado especialmente para ellos y le dará un importante aporte extra de nutrientes que le ayudará a tener una mejor salud.

Otra de las cosas recomendables, es que un par de veces a la semana se le incluya es su dieta alguna verdura y fruta para que su organismo pueda obtener los nutrientes que tienen estos dos alimentos. Las más recomendables son:

  • Manzana
  • Pera
  • Cítricos como naranja, mandarina, fresas y pomelo
  • Papaya
  • Lechuga
  • Judías verdes
  • Maíz
  • Dientes de ajo tiernos

Todas estas deben estar bien picadas para que las puedan tomar con su pico e ingerir con facilidad.

Una de las cosas que quedan totalmente prohibidas de darle debido a que les puedes causar el fallecimiento, son los siguientes alimentos:

  • Aguacate
  • Patatas
  • Carne
  • Calabaza
  • Perejil
  • Café y bebidas gaseosas y alcohólicas
  • Chocolate u otros dulces
  • Alimentos con sal

Tampoco se les debe de dar leche como sustitución o complemento al agua porque puede causarles problemas a nivel intestinal.

También es importante darle vitaminas para que nuestro agapornis goce de una buena salud. Sobre todo en la época de cría. Puedes ponerle las vitaminas en el agua, debido a que suelen aborrecerlas si las das directamente.

Respecto a la alimentación de las crías, no pueden alimentarse de la misma manera que lo hacen sus progenitores, por lo que hay que acudir a otras opciones. Una de ellas es buscar pastas de cría, que son unos alimentos realizados especialmente para ellas. Esta pasta es totalmente asequible y puede comprarse en supermercados o tiendas de animales, además, ha sido creada cor la colaboración de criadores de agapornis profesionales y marcas de renombre.

¿Cómo diferenciar entre un macho y hembra?

Es bien conocido que el método más común de saber el sexo de un animal es ver sus genitales. En el caso del macho, los huesos de la pelvis están más juntos, mientras que en el caso de la hembra son redondeados y están más separados. No obstante, esto es algo indeterminado y en la mayoría de los casos no resulta ser el sexo correcto. Hay métodos más prácticos y precisos que nos ayudarán a determinar el sexo del agapornis.

La característica que debemos observar es el tamaño, en este caso el tamaño del agapornis macho es menor que el de la hembra.

La hembra de agapornis es más grande debido a que tiene que realizar la tarea de poner los huevos e incubarlos, por lo que necesitan una mayor resistencia y fortaleza. También tiene una cabeza más grande y redondeada, junto a un pico de mayor tamaño. En el caso de los machos tienen una cabeza mas pequeña y un pico más corto. Respecto al comportamiento, la hembra es más agresiva y territorial con otras aves que los machos.

Conocimientos necesarios para la cría del agapornis

Como toda ave, el agapornis hace su propio nido en el lugar que le sea de más agrado y más practico, de igual forma se le puede poner un nido artificial para que lo utilice de habitat. En caso de hacerlo, debe de ser de madera o de ramas, y tener bastante espacio para que entren los cuatro o seis huevos que pone en cada puesta.

Es muy posible que te encuentres a la hembra en un estado más agresivo de lo acostumbrado, no te preocupes porque esto es algo totalmente normal. Recuerda que de por sí la hembra es muy territorial y es lógico que cuando esté en celo, su comportamiento empeore o sea más intenso.

A la hembra le basta la compañía del macho, que será quien le alimente regurgitando la comida procesada en su pico. De hecho, esta es una de las maneras más comunes de darse afecto.

Durante el tiempo de cría, la hembra está en un estado débil. Para ayudarla a fortalecerse debemos de alimentarla con alimentos que posean calcio, frutas o poniendo las vitaminas que estas contienen en el agua que consume.

Una vez se han apareado, la hembra entra en el nido y se queda dentro sin volver a salir de él. Comienza a poner los huevos un día sí y un día no. Es decir, si hoy pone un huevo, mañana no pone ninguno, pero al día siguiente, vuelve a poner otro. Como hemos comentado anteriormente, en cada puesta puede ser una cantidad de entre 4 y 6 huevos. Una vez ya han sido puestos todos los huevos, el periodo de incubación de estos es de 24 días. Pasado este tiempo, los pollitos comenzarán a nacer y serán dependientes de su madre durante un mes y medio hasta que puedan valerse por si mismos.

¿Cómo conseguir que me tenga confianza?

Es muy común ver vídeos en redes sociales de agapornis teniendo un trato muy amigable con sus dueños, posados en sus hombros, acercan su pico delicadamente a su rostro, toda una confianza entre ave y humano. No obstante, esta confianza no se consigue de un día para otro,es un proceso largo y hay que tener paciencia para que el ave tenga la confianza necesaria.

Al principio es necesario tener una distancia con nuestro agapornis. Al no tener libertad y estar encerrado en una jaula, puede llegar a sentirse triste. A esto hay que sumarle que se encuentra en un habitad desconocido para él y eso puede causarle nerviosismo. Durante los primeros días que esté con nosotros, no se le debe ni de tocar ni de intentar cogerlo.

Una vez ya han pasado unos días, ya es momento de intentar romper el hielo e ir ganándose su confianza. Para ello, lo ideal es tener colocada la jaula en un lugar de la casa en el que se desarrolle la vida social, como por ejemplo el salón de la casa o el lugar en donde nos reunimos para comer.

Acércate poco a poco a su jaula y si ya le hemos puesto un nombre, podemos ir diciéndoselo para que se vaya acostumbrando a él. Si vemos que evita tener contacto con nosotros, lo mejor es no atosigarlo y respetar su espacio. Poco a poco el animal se acostumbrará a tu rostro y a tu voz.

Pasados días o semanas, el agapornis ya debería empezar a reconocerte como su dueño y se acercará a ti. La mejor manera de demostrarle que puede confiar en ti, es darle de comer. Podemos hacerlo poniendo un poco de comida en nuestra mano y dejar que se acerque a comerla.

En todos los intentos de acercamiento, el ave vacilará un poco para acercarse a ti, pero la paciencia y calma son las herramientas para dejar que se adapte. Todas las relaciones necesitan de un tiempo de convencimiento y adaptabilidad.

Una vez se acerque a ti para comer, llega el momento más esperado, que se suba a tu dedo. Esto tiene que hacerse con mucha más calma y con cariño. Tienes que acercar tu dedo a la zona abdominal del agapornis, acariciarlo y darle un pequeño toque para que note que quieres ofrecerle tu dedo como percha.

Tienes que tener mucha estabilidad para que se suba sin vacilar, aunque al principio es probable que se baje de inmediato, pero solo al principio. También pasarán días para que el ave desarrolle esta confianza contigo y sentirse seguro de subirse a un objeto desconocido.

Una vez que ya tenga confianza y se suba a tu dedo, es el momento de sacarlo de la jaula. Debes de hacerlo con cuidado, tener las ventanas y puertas cerradas en la sala donde te encuentras, porque el agapornis es un animal muy curioso y es posible que quiera salir a conocer todos lo que se encuentra a su alrededor.

La jaula ideal para el agapornis

Respecto a la jaula, esta debe tener unas características específicas para brindarle a nuestro agapornis la comodidad y felicidad que necesita. Recuerda que la naturaleza de las aves es la libertad, volar sin restricciones, por lo que uno de los aspectos más importantes es el tamaño que tiene la jaula.

Las dimensiones de la jaula tampoco deben ser excesivas, por ejemplo, para una pareja la medida ideal sería 1 metro de largo por 0,5 metros de ancho por 0,5 metros de alto. En el caso de tener solo uno, las medidas se reducen a 0,5 metros de largo por 0,47 metros de ancho y alto . Igualmente, te recomendamos que compres la jaula que tiene un tamaño para una pareja aunque solo tengamos un ejemplar.

La forma de la jaula también es algo muy importante. Debe de tener una forma rectangular para que tenga puntos de referencia. Los barrotes deben de ser horizontales para que pueda agarrarse tanto con las patas como con el pico y no deben de tener una distancia de más de 1,5 centímetros entre ellos para evitar que pueda meter la cabeza entre ellos y poder morir de axfisia.

Para que se nos facilite la entrada y salida del recipiente con la comida del agapornis, la jaula debe de tener dos puertas. Una de ellas la utilizaremos para darle su agua y su comida y la otra la dejaremos para que pueda utilizarla como nido en el caso de que vaya a criar o para que salga por ella para estirar las alas.

Debemos de poner en el fondo de la jaula papel de periódico o de cocina para facilitar su limpieza, así como algo de tierra especial para aves. Es importante que la tierra sea explícitamante para aves, no hay que utilizar tierra que sea para otros animales.

¿Debo dejar que el agapornis salga de su jaula?

No hay ningún problema en que el agapornis salga de su jaula, es parte de su naturaleza y también es necesario para que estire sus alas y conozca el lugar en el que se encuentra. Sin embargo, solo se le debe dejar salir de la jaula cuando ya existe una confianza con su dueño y con el resto de personas que habitan la casa.

También hay que asegurarse de que todas las ventanas del lugar en donde se encuentre la jaula estén cerradas, porque el agapornis es muy curioso e intentará explorar todo. Cuando haya salido de la jaula, el mismo volverá por su cuenta cuando se haya cansado de volar, si esto no ocurre, hay que ponerle algo de comida en la jaula para que vuelva.

Si notas que en sus primeros vuelos fuera de la jaula se da con los muebles, no tienes por qué preocuparte, es normal que suceda porque no está relacionado con el hogar.

¿Qué debe tener la jaula del agapornis?

El complemento que debes de tener obligatoriamente en la jaula del agapornis es una percha. Hay jaulas que ya traen perchas incorporadas pero son de plástico. Lo ideal es que las perchas estén hechas con ramas naturales, ya que estas les sirven para limarse las uñas sin hacerse ningún daño en las patas.

Estas perchas puedes comprarlas o hacerlas tú mismo con algunas ramas que encuentres cerca de casa. Debes asegurarte de que sean ramas sólidas y no con protuberancias que puedan incomodarlo.

Un error que no hay que cometer y que es de los más común hacerlo, es llenar la jaula de juguetes. No se deben de hacer porque le estamos quitando espacio que puede utilizar para desplazarse dentro de la jaula.

A las aves les encanta tener espacio por el que puedan moverse libremente, por lo que meter en la jaula unos dos juguetes como máximo es lo ideal. Estos pueden ser un columpio y una cuerda. Con estos dos es más que suficiente.

¿Cómo se debe de limpiar la jaula y al agapornis?

El agapornis es un ave que tiene un estricto régimen de higiene por si mismo. Podrás ver cómo cada minuto está acicalando sus alas. Este comportamiento nos da a entender que requieren de un hábitat que se encuentre muy limpio.

La jaula debe desinfectarse una vez a la semana, no solo los barrotes, sino todo lo que esté dentro de ella. Para limpiarla, se debe de utilizar una bayeta que usaremos solo para esto, y la mojaremos en una mezcla de lejía diluida en agua tibia. Una vez limpiada por completo, hay que asegurarse de enjuagar y dejar bien seca la jaula.

Respecto al agapornis, es por si mismo bastante aseado, ya que se limpia constantemente. De igual forma, podemos intensificar su limpieza dejándole un recipiente de agua para que lave las plumas por si mismo, ya que no les gusta que les ayuden con su limpieza.

¿Dónde debe de situarse la jaula?

Escoger dónde se ubicará la jaula es algo complicado, pues el lugar debe de transmitirle confianza y seguridad. Hay que evitar lugares por lo que pasan corrientes de aire, como pueden ser ventanas, puertas y balcones.

El lugar perfecto para situar la jaula es una esquina entre dos paredes, de estar forma le dará seguridad. Hay que evitar también lugares en donde haya luces que le enfoquen directamente y lugares en donde haya humos.

¿Qué enfermedades puede tener un agapornis?

El agapornis no está exento de padecer enfermedades, algunas pueden afectarle más que otras e incluso llegar a causarle la muerte. Hay que estar muy atento a los síntomas que pueda presentar para actuar con rapidez y poder curarlo.

  • Salmonelosis: Aunque tengamos la sensación de que esté delgado, la zona del abdomen estará hinchada. Tendrá que hacer mucho esfuerzo para respirar, tendrá más sed de la habitual y perdida de apetito.
  • Picaduras; Si en la casa habitan mosquitos no es nada raro que presente picaduras. Si ocurre esto hay que ponerle una pomada especial en la zona donde le han picado.
  • Psitacosis: Aunque sea una enfermedad poco común, puede llegar a contraerla. No existe cura para ella y es mortal. Los síntomas son que deja de beber agua, se encuentra en un estado nervioso, tiene diarreas muy graves y mucho sueño.
  • Pulmonía: Al existir mucosidad en sus orificios nasales tendrá dificultad para poder respirar. Esto puede suceder si se tiene la jaula colocada en un lugar en donde hay corrientes continuas de aire.
  • Parásitos externos: Puede que tenga piojos, ácaros u otros parásitos que se podrán ver en el plumaje. Por este motivo es necesario mantener siempre la jaula limpia en perfecto estado.
  • Muda anómala: Puede ocurrir cuando pierde a su compañera sentimental o se encuentra solo. Esto le producirá una perdida del plumaje y se puede solucionar aportándole vitaminas.
  • Enteritis: Sufre una inflamación del intestino y eso conlleva una perdida del apetito. Puede darse por haber ingerido comida en mal estado o por que tiene estrés emotivo.
  • Colibacilos: Tiene una perdida del apetito y se pasa prácticamente todo el día dormido.
  • Coccidiosis: Encuentra sangre en sus heces debido a un parásito que puede habitar en su jaula o haberlo ingerido en la comida.
  • Disentería: Expulsa heces de color blanco, realiza movimientos muy fuertes o picotea la comida de una manera brusca. Puede suceder por haber consumido alimentos en mal estado o por ingerir un exceso de verduras o frutas muy maduras.
  • Asma: Tiene una sensación de cansancio y respira con dificultades. Puede suceder si la zona en donde habita existe mucha humedad o haber ingerido un hongo o bacteria en su comida.
  • Catarro: Tendrá dificultades a la hora de respirar, un exceso de mucosidad en las fosas nasales y las plumas alborotadas. Se le debe de cambiar la jaula a otra zona para evitar las corrientes de aire.
  • Acariasis respiratoria: Los síntomas son muy parecidos a los del catarro y esto se debe a que tiene ácaros en las mucosas de la garganta.

Ante cualquier sospecha de que nuestro agapornis pueda tener alguna enfermedad de las anteriores, o notes que tenga una actitud distinta a la normal, siempre se recomienda acudir lo antes posible al veterinario para que pueda examinarlo y ponerlo un tratamiento si se encuentra enfermo.

Adiestramiento del agapornis

Un dato curioso del agapornis es que le llaman “perrito con plumas”, este cómico apodo se debe a que los agapornis son muy obedientes y con un adiestramiento adecuado puede aprender algunos trucos.

Aunque es un loro pequeño, no hay que pretender que éste hable como tal. Sin embargo, con un entrenamiento constante podrá realizar otras hazañas como subirse a la cabeza de su dueño, tomar lápices con su pico o montarse sobre otras mascotas.

Para lograr un adiestramiento efectivo te recomendamos que sigas las siguientes pautas:

  • Comenzar con el adiestramiento desde temprana edad, a unos 2 o 3 meses de haber nacido. Esta es la edad correcta para aprender cosas nuevas.
  • Si vemos que el agapornis no está interesado en el truco, no se le debe de forzar a realizarlo. Al principio quizá se muestre muy interesado en lo que le estás enseñando, pero es muy posible que termine aburriéndose de repetirlo, si ocurre esto hay que dejarlo tranquilo.
  • Los entrenamientos se deben de realizar 2 veces al día para que vaya poco a poco aprendiendo.
  • Cuando logre hacer un truco con éxito, hay que recompensarlo dándole un aperitivo que le guste mucho y que no se le de con frecuencia para que se esfuerce en obtenerlo.
  • Antes de comenzar un entrenamiento, se deben de cerrar todas las ventanas para evitar que pueda escaparse.
  • Puede suceder que en los primeros días de entrenamiento te pueda picotear. Si esto ocurre hay que decirle que «no» y devolver a dentro de la jaula. De esta forma va a memorizar que esa acción no debe de repetirla.

El truco más famoso que se le puede enseñar a un agapornis es el de subirse al dedo de su dueño. Este es un ejercicio que debe empezarse a realizar dentro de la jaula y una vez lo haya conseguido, se puede empezar a sacarlo de la jaula e ir probando a que escuche su propio nombre. Si le llamamos y acude a nuestro dedo, se debe de seguir haciendo el entrenamiento con una distancia cada vez mayor. Si acude a nosotros, hay que recompensarlo con un aperitivo que le encante como premio.

Datos importantes para su cuidado

Si has leído el artículo completo, ya sabrás como se debe de cuidar a nuestra mascota, aún así, te vamos a dar unos últimos consejos.

  • No hay que acostumbrarlo a darle golosinas constantemente, ya que tiendan a engordar con facilidad. Hay que enseñarle que una caricia o un beso también son premios.
  • A la hora de entrenarlo, no deben de superar los 20 minutos para evitar que se canse.
  • Lo más seguro es que las primeras veces que le des de comer de la mano te pegue un picotazo. Si ocurre esto no debes de apartar la mano, ya que si lo haces entenderá que su pico lo puede utilizar como arma.
  • Los agapornis detectan el nerviosismo de la gente, así que cuando los tocas debes de estar tranquilo.
  • No se debe de maltratar al animal de ninguna forma, ya sea pegándolo o gritándolo.
  • No hay que acostumbrarlo a permanecer mucho tiempo en el exterior de su jaula, ya que si lo haces, seguramente quiera estar siempre fuera. Debe de permanecer unas 22 horas al día dentro de su jaula.