JERBOS

El mamífero roedor Gerbil de Mongolia es un animal que frecuentemente identificas como Jerbo, pero en realidad pertenece a la clasificación de la familia Muridae y su nombre científico es Meriones Unguiculatus, mientras que los verdaderos Jerbos pertenecen a la familia Dipodinae, especies totalmente diferentes.

Toda la información que encontrarás aquí corresponde al Gerbil de Mongolia, también identificado como Merión, Gerbasio o Gerbillo. Un animal omnívoro que vive en un hábitat arenoso y seco, originario de Asia. Su nombre deriva de una de estas regiones como es el caso de Mongolia, también es propio de China y Siberia.

Taxonomía del jerbo
Reino:Animalia
Filo:Chordata
Clase:Mammalia
Orden:Rodentia
Suborden:Myomorpha
Superfamilia:Dipodoidea
Familia:Dipodidae
Subfamilia:Dipodinae
Nombre común:Gerbil de Mongolia
Nombre en inglés:Mongolian gerbil
Tamaño:20 a 23 cm
Origen:Mongolia (Ásia)
Esperanza de vida;3 a 4 años

Características de los jerbos

El Gerbil de Mongolia es una especie con apariencia física similar a la rata, cubierto de pelo y larga cola, cuya longitud es de 20 a 23 cm incluyendo su cola y mantiene un peso entre 50 y 120 gramos. Está especialmente adaptado para la locomoción, la cual realiza mediante saltos, ya que sus patas traseras son similares a las patas de los canguros, una característica que les permite escapar con rapidez de sus depredadores.

De cabeza ancha, casi completamente pegada a su cuerpo, con ojos redondos muy oscuros y orejas ovaladas. Se mantiene durante el día en su madriguera y en las noches la abandona para salir en busca de vegetales y semillas que le sirven de alimento. En la naturaleza se les puede encontrar viviendo en grupos dentro de estas madrigueras profundas, las cuales sirven como refugio contra el frío.

Uno de sus aspectos físicos resaltantes es que originalmente cuentan con un color marrón en su cuerpo, con algunas mechas rubias y un vientre blanco, lo que les proporciona el camuflaje perfecto en las arenas del desierto. En la actualidad han sido sometidos a tantos cruces que esta tonalidad de su pelaje ha variado completamente.

¿Cómo son los gerbos de Mongolia?

  • Clase: Mamífero
  • Reproducción: Vivípara
  • Alimentación: Omívora.
  • Longitud: 20 a 23 cm
  • Peso: 50 a 120 g
  • Esperanza de vida: 3 a 4 años
  • Crías por puesta: 2 a 10 crías
  • Periodo de gestación: 24 días

¿Cuántos años vive un jerbo?

La esperanza de vida promedio para un Gerbil de Mongolia es de 3 a 4 años pero todo esto depende de su calidad de vida, pues con tan solo 3 años es considerado anciano. Es una especie muy popular como mascota sobre todo en países como Estados Unidos, la cual difícilmente supera los 4 años de vida.

Comprar un jerbo

Los jerbos criados como mascotas son animales bastante sociales y viven sin mayores dificultades en cuanto a su relación con los seres humanos, ya que puedes manipularlos sin que asuman un comportamiento agresivo. Por ello, si estás decidido a comprar uno, es necesario que conozcas algunos detalles sobre dónde adquirirlo y cómo puedes mantenerlo saludable y feliz durante años.

¿Dónde comprar un jerbo?

Existen muchos criadores de jerbos que se especializan en desarrollar cruces de esta especie, al igual que tiendas de mascotas que los ofrecen al público en general.

Cada una de estas opciones tiene sus ventajas, ya que si visitas un criador puedes conocer de cerca los aspectos propios de la crianza de este tipo de animales, su linaje o sus progenitores.

En cambio, en la tienda de mascotas lo que puedes hacer es fijarte atentamente en su condición física, para determinar si cuenta con todos los aspectos propios de un Gerbil de Mongolia sano, considerando indicadores como:

  • Su cola cuenta con uniformidad de pelos.
  • Ojos brillantes y vivaces.
  • No presenta falta de pelo en ninguna parte de su cuerpo.
  • Su pelaje es suave.
  • Se muestra ágil y muy activo.

Si el jerbo que deseas adquirir se encuentra junto con otros ejemplares en la misma jaula, aprecia cómo es la apariencia general de todos ellos, para descartar que alguno pueda estar enfermo.

Precio de un Jerbo

Sin duda el jerbo de Mongolia es uno de los más populares en el mercado, es posible encontrarlo por menos de 20 euros, pero no es el único ejemplar de esta especie que puedes adquirir, ya que otros como el jerbo del desierto o el real también llaman la atención de los compradores y en este caso su precio llega a superar los 100 euros, lo que dependerá del presupuesto que tengas disponible.

Comportamiento de los jerbos

Los jerbos cuentan con muchos aspectos resaltantes en su comportamiento, quizá más de los que te imaginas, son curiosos, mordisquean al jugar y generalmente no son agresivos, a menos que se sientan en peligro.

Mantienen una buena relación con los seres humanos, son sociables, pacíficos y no les gusta la soledad, por lo que es recomendable tenerlos siempre con otro ejemplar de su especie. Sin embargo, es territorial y demanda el respeto de su espacio, por lo que es ideal iniciar su proceso de adaptación al cautiverio desde temprana edad.

Con esto se evitará su estrés y desarrollará confianza, mientras comienzas a conocer todas las actividades cotidianas propias del comportamiento de su especie, como excavar túneles en la arena, comunicarse golpeando el suelo con sus extremidades o construyendo su propio lecho para dormir, lo que hace recogiéndose en forma de ovillo.

Al golpear el suelo con sus patas lo hacen de forma similar a un tambor para captar la atención de su dueño, cosa que en la naturaleza lo aplican para alertar a otros jerbos de un peligro inminente o para cortejarse.

Son sumamente curiosos, cuando encuentran algo desconocido dentro de su jaula de inmediato lo inspeccionan. Para ello adquieren una postura estirando sus patas trasera, de modo que pueden mirar lo que sucede. La mayor parte del tiempo son silenciosos, cuando están agitados es porque requieren de tu atención.

A pesar de que no es habitual que muerdan a una persona, si son manipulados por los niños es importante que tengan sumo cuidado, evitando tocarles su cola porque es su defensa natural contra los depredadores. En cuyo caso se desprenderán de ella para escapar y ya no les volverá a crecer, algo que sería lamentable.

Si se les molesta de forma extrema, se sentirán en peligro y en consecuencia pueden morder con fuerza. Por ello es necesario dejarlos seguir su rutina frecuente, lo que les hace ser enérgicos de día y de noche. Si duermen no deben ser molestados, pues se irritan con facilidad.

Son roedores y necesitan mantener en actividad sus dientes para evitar que se desarrollen demasiado, por lo que es aconsejable incluir dentro de su jaula objetos que puedan morder libremente, sin ocasionarse daño sí mismos o destrucción de la propia jaula.

Sus uñas las mantienen arañando el suelo o cualquier otra superficie cercana, ya que en la naturaleza excavan en la arena y realizan túneles para crear sus profundas madrigueras. Son limpios, les gusta acicalarse y su jaula se mantiene igualmente limpia por mucho tiempo, sin malos olores.

A la vez son territoriales, especialmente las hembras y cuando no están en su etapa de reproducción pueden atacar al macho que se encuentre cerca, ocasionándole mucho daño. Por su parte, los machos son más dóciles y cuando se ganan a la hembra en etapa fértil logran una completa afinidad que les permite vivir juntos y cuidar a sus crías.

Los jerbos marcan su territorio arrastrándose sobre su vientre, al final del cual tienen glándulas odoríferas. Cuentan con la capacidad de dar grandes saltos incluso de metro y medio, pueden trepar y disponen de olfato, vista y oídos muy desarrollados, comunicándose con sonidos en alta frecuencia y una especie de silbido, que emiten al limpiarse o como señal de temor.

Los jerbos necesitan mantenerse en compañía, por ser animales con instinto para vivir en grupos. Por lo tanto, es recomendable que aprendas a seleccionar cuáles debes colocar en una jaula para evitar peleas entre ellos. Evita tener varios adultos de distintos sexos o del mismo, preferiblemente una pareja que se complemente bien.

Cuidados de los jerbos

Asumir la responsabilidad de tener a un jerbo como mascota requiere brindarle todos los cuidados indispensables para que goce de salud, crezca sano y sea feliz, no obstante que se trata de un animalito independiente. Para ello debes conocer todos los detalles que te permitan proporcionarle un hábitat adecuado.

¿Cómo debe ser la Jaula para jerbos?

Su jaula deberá contar con suficiente espacio en función de la cantidad de ellos, para un solo ejemplar puede ser de un metro de largo por medio metro de alto, pero si son varios deberás emplear una jaula de mayores dimensiones.

Tendrás que tomar en consideración las medidas de los barrotes, para evitar que pasen a través de ellos, por lo que en este caso puedes inclinarte a elegir algunas otras alternativas.

Terrario para Jerbos

Una alternativa para evitar el problema con los barrotes es colocarlos en un terrario con suficiente ventilación, son fáciles de limpiar y cuentan con el sustrato indispensable para que puedan excavar, sin que lo tiren fuera de su recipiente.

Su terrario puede ser tanto de vidrio como de plástico duro, resistente a las mordeduras de este roedor, permitiéndole de esta manera que tenga espacio suficiente para saltar, correr o jugar, con dimensiones de 30 x 60 cm si es un solo ejemplar.

Se le coloca en el suelo arena, papel higiénico sin tinta o virutas de madera, para que sus excrementos sean absorbidos, colocándole su depósito de comida y un adecuado bebedero de agua, como la botella con caña.

Pisos de la Jaula

Si adquieres una jaula de varios pisos, debes tener cuidado de que no sean de rejilla o barrotes, ya que los pueden roer o dañar sus patas al engancharlas en ellos. Lo ideal es que se trate de una estructura de superficie completamente cerrada, a la que puedan trepar al ponerse erguidos con sus patas traseras, por lo que se debes considerar la altura entre cada piso, la cual no debe ser menor de 15 cm.

Material de la Jaula

Cuando escojas la jaula, al igual que los accesorios que colocarás en ella, ten presente que se trata de un roedor que por instinto morderá todo para mantener el adecuado tamaño de sus dientes. Evita materiales que sean perjudiciales para él y al escoger objetos plásticos, asegúrate que cuenten con resistencia.

Ubicación de la jaula

La jaula debe estar ubicada en un lugar donde no esté expuesta a corrientes de aire, debe recibir la luz del sol, pero no directamente y contando con la posibilidad de resguardarse a la sombra. La temperatura no debe ser inferior a los 18° ni sobrepasar los 28° C.

Sustrato para los Jerbos

Los jerbos tienen la tendencia a escarbar, esto es parte de las condiciones ambientales necesarias para que se mantengan sin estrés. por lo que necesitarás colocarles un adecuado sustrato en el piso de su jaula, el cual puede ser de cáñamo, maíz o papel prensado sin tinta.

Al colocarles este tipo de material ellos construirán su nido, se mantendrán entretenidos y crecerán sanos. Es importante evitar colocar algodón, tela o cualquier otro material provisto de hilos fuertes, ya que pueden lastimarse con ellos o romper alguno de sus dedos.

Limpieza de la jaula

La limpieza de la jaula deberá ser realizada con frecuencia, al menos una vez a la semana, empleando suficiente agua y un jabón neutro para evitarles trastornos alérgicos y manteniendo siempre la higiene necesaria en sus juguetes tanto de cartón, como de plástico o madera. De igual manera, debes eliminar todos los residuos acumulados en los barrotes de su jaula, si fuese de este tipo.

Accesorios para jerbos

Los accesorios son los complementos y juguetes que servirán para que tu jerbo se ejercite, desgaste sus dientes y pueda sentirse feliz dentro de su jaula. Puedes incluir como parte de ellos elementos que le proporcionen nutrientes orgánicos al roerlos, como es el caso del hueso de jibía o piedras de minerales, además de algunos otros juguetes.

Rueda para jerbos

La rueda para jerbos es un accesorio mediante el cual pueden ejercitarse con frecuencia, aunque no a todos ellos le llama la atención. Si descubren lo que pueden hacer dentro de ella, les encantará, pero debes seleccionar una que sea especial para jerbos, ya que no debe contar con elementos donde se quede atrapada su cola o patas.

Escoge el tamaño acorde para él, podría ser entre 20 o 30 centímetros de diámetro. Lo importante es que fijarse bien dentro de su jaula para evitarle accidentes, que no tenga rejillas, huecos o cualquier otro tipo de orificios donde pueda lastimarse y que sea en base a un material resistente como es el caso de las ruedas metálicas.

Ejercicio

El ejercicio para un jerbo es tan indispensable como una sana alimentación, ellos por instinto saltan, trepan y corren cuando están sanos y sin estrés. Por ello debes brindarles la oportunidad de compartir contigo, sacándolos de su jaula al menos un par de horas al día, pero siempre tomando en cuenta algunas recomendaciones.

  • Cierra todas las puertas o ventanas por las cuales pueda escaparse.
  • Evita que el lugar donde juegues con tu jerbo tenga agujeros, ya que podría ingresar a ellos y lastimarse.
  • No le dejes roer objetos del entorno, pueden ser peligrosos para él.
  • Evita darle objetos que pueda destrozar.
  • Ten cuidado al caminar para no pisarlo, evita que trepe a lugares donde no lo puedas alcanzar.
  • No debes dejarlo cerca de ninguna otra mascota.
  • Cierra la puerta del baño, pues podría meterse al inodoro y ahogarse.

Alimentación de un Jerbo

Los jerbos necesitan una dieta fundamentada en granos y semillas, las cuales puedes mezclar con frutos secos, cereales y verduras deshidratadas. Hay que evitar frecerles grandes cantidades, ya que podrían sufrir de sobrepeso.

Es recomendable que complementes su alimentación suministrándoles algunas proteínas en forma de insectos, algún pienso especial para ellos disponible en las tiendas de mascotas y suficiente agua fresca.

Salud de los jerbos

La salud de tu jerbo es otro de los elementos que debes tener presente cuando lo adoptas como mascota. Son animales delicados que deben contar con las condiciones idóneas para su vida, y ante el menor descuido pueden mostrar un cambio de conducta que será indicio de una posible enfermedad, lo que debes saber identificar a tiempo para evitar consecuencias mucho más graves.

Síntomas de que un jerbo está enfermo

Es posible que percibas que tu jerbo está decaído o muestre una anomalía física que antes no presentaba, pero esto puede ser un signo de enfermedad que debes consultar con tu veterinario, antes de que su condición física se agrave y no cuentes con tiempo para salvar su vida.

¿Cuáles son los síntomas de una enfermedad en jerbos?

Aprende a identificar algunos de los síntomas que te indican que algo no está bien dentro de la conducta normal de tu jerbo, como:

  • Su pelo está desaliñado, con aspecto pegajoso y desaseado.
  • Tiene una segregación excesiva de porfirinas en sus ojos y nariz. Se trata de una sustancia de color rojo usualmente segregada por ellos, pero no de manera excesiva, salvo que estén enfermos.
  • Está aletargado, no juega ni corre como de costumbre, es lento en sus movimientos y apático incluso a la comida o el agua.
  • Tiene una temperatura de menos de 38 grados y ha estado perdiendo peso.
  • Sus uñas y dientes le han crecido demasiado, lo que significa que no está royendo.
  • Puede estar respirando de forma pesada y agitada, con ruidos que indican problemas respiratorios.
  • Presencia de abultamientos o verrugas en su cuerpo.
  • Posible mal olor en su jaula, lo que puede ser indicio de diarrea.
  • Cualquier otra señal que sirva como indicio de que le cuesta mantener su estabilidad física, por ejemplo no saltar, ni alzarse como de costumbre en sus patas traseras.

Ante cualquiera de estos síntomas o algún otro fuera de lo común dentro de la conducta habitual de tu jerbo, es sumamente importante que lo traslades al veterinario para que le realice una evaluación y determine cuál es el problema.

Enfermedades comunes de los jerbos

Los jerbos, al igual que cualquier otro animal de la naturaleza o mascota, se encuentran expuestos al padecimiento de enfermedades que son comunes en ellos, las cuales debes conocer para poder detectarlas a tiempo en caso de que afecten a tu animalito.

Como parte de estas enfermedades los jerbos pueden verse afectados por neoplasias, que representan formaciones anormales en algún tejido de su cuerpo, ya sean de carácter benigno o maligno. Un ejemplo de ellos son los tumores ováricos, evidenciados por ciclos de infertilidad o distensión abdominal, heridas cutáneas o células escamosas, además de la presencia de bultos a nivel de su glándula de marcación territorial.

Cuando son mayores pueden padecer enfermedades renales, con manifestaciones como la pérdida de peso, masa muscular, frecuente micción o mucha sed; mientras que por otro lado estarán aletargados y con falta de apetito.

Sus oídos pueden ser atacados por un colesteatoma auditivo, enfermedad que suele aparecer en el 50% de los jerbos con más de dos años.

A causa del estrés o cambios bruscos de su hábitat es posible que sufran de ataques epileptiformes, que son convulsiones involuntarias producto de su mecanismo de defensa y pueden ser leves o graves.

Su cola es sumamente delicada, delgada y móvil, cuando se le sujeta por ella puede desprenderse, esta se necrosa y cae. Se han presenciado casos donde necesita ser amputada, cuando no se desprende por completo.

Además de todo esto, es necesario observar si no tiene parásitos externos, diarrea o fiebre, algún hueso fracturado, cataratas o cualquier otra alteración física que amerite la rápida intervención de un veterinario.

Reproducción de los jerbos

El jerbo es un mamífero cuyas crías se desarrollan dentro del útero de la madre, son vivíparos y alcanzan su madurez sexual cuando tienen entre 3 o 4 cuatro meses.

Las hembras entran en celo cada cuatro días, con una duración de 24 horas; lo que permite que su especie sea una de las que más se aparean en el mundo y su período de gestación dura tan solo 24 días.

La unión entre macho y hembra se realiza mediante un ritual: el macho aprovecha que la hembra se encuentra alzada para olfatear su sexo varias veces, luego se coloca en dos patas, dedicando una de ellas a dar patadas al suelo mientras se aparea con la hembra, el proceso puede iniciarse durante la tarde y repetirse sucesivamente hasta la madrugada.

Las crías de cada camada son como mínimo 2, pero pueden llegar a ser en total 10. Nacen completamente desprovistas de pelo, ciegas y sordas, en cuyo caso dependerán directamente de la leche y cuidados proporcionados por su madre.

Estos pequeños jerbos recién nacidos solo empezarán a comer alimento sólido a la tercera semana, hasta entonces podrás ofrecerles agua y comida, a la cuarta semana serán completamente independientes.

Debes evitar manipularlos al menos hasta que tengan 10 días de nacidos para evitar el rechazo por parte de su madre, pronto observarás cómo comienza a crecerles pelo y desarrollarse tanto sus ojos como las orejas.

La reproducción entre una pareja de jerbos puede producirse con facilidad en cualquier época del año, por lo que no se debe molestar a la hembra para evitarle estrés, ya que sería perjudicial para el adecuado desarrollo de su futura camada; disfruta cuidando a tu jerbo y hazle sentir parte de la familia.

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